Fue difícil. Lo que más me asustaba era que la gran maquinaria de la producción cinematográfica empezara a funcionar sin que yo hubiese encontrado a los niños. Vimos a unos siete mil candidatos. Me encanta trabajar con niños: con un niño actor de talento la experiencia es mucho más satisfactoria que con un adulto. Un niño no actúa, vive ese momento como si fuera el personaje y eso es lo que yo más disfruto.
— Michael Haneke responent a la pregunta: ¿Cuán complicado fue encontrar a los niños de su película?